{"id":143,"date":"2006-02-05T01:52:21","date_gmt":"2006-02-04T23:52:21","guid":{"rendered":"\/?p=143"},"modified":"2006-02-05T01:52:21","modified_gmt":"2006-02-04T23:52:21","slug":"juana-azurduy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uncajonrevuelto.com\/?p=143","title":{"rendered":"JUANA AZURDUY"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/uncajonrevuelto.com\/wp-images\/juana-dibujo.jpg\" alt=\"Juana Azurduy\" \/> <\/p>\n<p>Naci\u00f3 en las cercan\u00edas de Chuquisaca (en el entonces Virreinato del R\u00edo de La Plata) el 12 de julio de 1780. Sus padres fueron un hombre de dudoso linaje espa\u00f1ol y una madre ind\u00edgena. Es en Toroca donde Juana aprende, junto a su padre, a andar a caballo y a amar la vida libre del campo.<br \/>\nVarios traslados pueblan su infancia y su adolescencia. A los siete a\u00f1os queda hu\u00e9rfana, en poco tiempo, de madre y padre, de modo que ella y su hermana Rosal\u00eda, quedan a cargo de una t\u00eda paterna, Petrona Azurduy, con quien tiene una muy mala relaci\u00f3n y quien intenta en vano mantener a esas ni\u00f1as cerca de bordados y costuras. La tiran\u00eda de la quietud y la falta de movimiento comienzan a oprimir el car\u00e1cter de Juana que, poco a poco, deja de hablar.<\/p>\n<p>Es por eso que a los 17 a\u00f1os deciden internarla en el Monasterio de Santa Teresa con el fin de domar la tentaci\u00f3n de una vida aventurera con las que sue\u00f1a Juana. Sin embargo, el silencio, la limpieza y la disciplina, los rezos y oraciones matinales no logran evitar que Juana cuestione la utilidad de la vida en el claustro y opine sobre el apoyo de la Iglesia a los poderosos, por lo que su estancia all\u00ed no llega a completar un a\u00f1o. Vuelve a casa con su esp\u00edritu m\u00e1s exaltado y espera y se prepara para la llegada de alg\u00fan suceso extraordinario que la saque de la monoton\u00eda del refugio y la acompa\u00f1e a vivir la vida verdadera.<br \/>\nEn el cant\u00f3n de Toroca o en R\u00edo Chico, Juana vuelve a entrar en contacto con los indios. Recupera el quechua de la infancia y aprende el aymar\u00e1. Trabaja en el campo, en las tareas de la casa, y de vez en cuando visita a Eufemia Gallardo, la madre del que ser\u00e1 su esposo, Manuel Padilla. <\/p>\n<p>All\u00ed escuchar\u00e1 los relatos de Manuel Padilla, los cuales ejercer\u00e1n una enorme influencia sobre su formaci\u00f3n. Juana tiene 25 a\u00f1os y Manuel 30 cuando se casan. Estamos en 1805 y Padilla ya est\u00e1 participando de grupos que, influidos por la ilustraci\u00f3n francesa, planean la revoluci\u00f3n. El  25 de mayo de 1809 una agitaci\u00f3n popular en Chuquisaca destituye al virrey.<\/p>\n<p>Ha comenzado a escribirse la historia n\u00f3made de los amantes guerreros. Ten\u00eda cuatro hijos que llevaba consigo en las batallas en las que participaba junto a Manuel.<\/p>\n<p>Veamos esta situaci\u00f3n: es el mes de marzo de 1814. Juana y Manuel han vencido a los realistas en varias batallas y esperan el contrataque. Las tropas revolucionarias deben dividirse: Manuel se encamina hacia La Laguna y Juana se interna con sus cuatro hijos peque\u00f1os y un grupo de guerrilleros en un refugio cercano al r\u00edo, en el valle de Segura, provincia de Tomina. A Juana le han dicho que Padilla est\u00e1 en peligro. Sale en su auxilio pero debe volver pronto: los espa\u00f1oles avanzan hacia el valle de Segura donde han quedado sus ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Llegamos al momento m\u00e1s crucial, a la batalla m\u00e1s cruel y m\u00e1s dolorosa. Juana se interna con sus cuatro hijos en el monte desconocido. No hay alimentos, no hay m\u00e1s adultos que ella: sus soldados escoltas han huido asustados. No hay caminos conocidos; no hay refugio posible a los vientos y a la plaga de insectos que llenan de pestes el cuerpo de sus peque\u00f1os. Hay una suerte de hueco, un gris vac\u00edo en esta zona de la vida de Juana. Porque es aqu\u00ed donde se enferman cada uno de sus cuatro hijos, donde mueren Manuel y Mariano, antes de que Padilla y un indio amigo lleguen en auxilio de la madre guerrera. De vuelta en el refugio del valle de Segura mueren Juliana y Mercedes, las dos hijas, de fiebre pal\u00fadica y disenter\u00eda.<br \/>\nPero, como algunos pensaron, tanta muerte insoportable trae la vida: Juana est\u00e1 nuevamente embarazada cuando combate el 2 de agosto de 1814 con Padilla y su tropa, en el cerro de Carretas.<\/p>\n<p>Juana da a luz a Luisa Padilla junto al R\u00edo Grande cuando est\u00e1 comenzando el ataque realista. Los hombres que la custodiaban presumieron que su jefa estaba d\u00e9bil y que era el mejor momento para arrebatarle el bot\u00edn de guerra con el que cuentan las tropas revolucionarias y que Juana custodiaba con celoso fervor. Adem\u00e1s, la cabeza  de Juana ten\u00eda precio, 10.000 pesos en plata.<br \/>\nLos traidores al mando de Loayza complotan y arremeten contra la teniente coronela, que se alza frente a ellos con su hija en brazos y la espada obsequiada por el General Belgrano, tendida hacia adelante en adem\u00e1n de ataque. Algunos cuentan que orden\u00f3 el ataque en quechua a su tropa de indios amigos. Otros dicen que ella misma, con su espada, le arranc\u00f3 la cabeza a Loayza de un solo sablazo de derecha. Juana monta a caballo con la peque\u00f1a Luisa en brazos y, juntas, se zambullen en el r\u00edo. Logran llegar con vida a la otra orilla. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/uncajonrevuelto.com\/wp-images\/juana-accion.jpg\" alt=\"Juana atacando a Loayza\" \/> <\/p>\n<p>Hay una cuesti\u00f3n que perturba mucho a los bi\u00f3grafos de Juana; su maternidad. No encuentran el modo de conjugar en su biograf\u00eda las dos experiencias m\u00e1s fervientes para Juana y que ella decidi\u00f3 vivir conjuntamente: ser madre y ser guerrera. Para que esta mujer pueda seguir siendo extraordinaria parece volverse necesario separar la paja del trigo: la maternidad de Juana no debe mencionarse. Es por todo esto que episodios como la muerte de sus cuatro hijos y el nacimiento de Luisa son los que suelen quedar fuera de la historiograf\u00eda oficial. <\/p>\n<p>Restan todav\u00eda algunos desprendimientos y varias p\u00e9rdidas: la hija reci\u00e9n nacida que se queda a cargo de una india que la cuidar\u00e1 durante el resto de los a\u00f1os en que su madre contin\u00fae luchando por la independencia americana. La terrible muerte de su esposo y las traves\u00edas para rescatar su cabeza, incrustada por el enemigo en una pica, en la plaza p\u00fablica. Restan los esfuerzos de Juana por reorganizar una tropa sin recursos, que ha perdido toda colaboraci\u00f3n de los porte\u00f1os. Tras la muerte de su esposo, Juana combate en el norte argentino junto a las tropas de Guemes. Tras la muerte de Guemes, sin m\u00e1s combate y sin recursos para volver a la patria, Juana escribe a las Juntas provinciales una carta impresionante desde Formosa reclamando ayuda para volver a su tierra. El gobierno salte\u00f1o se conduele y le da cuatro mulas u cincuenta pesos.<\/p>\n<p>Regresa a la reci\u00e9n estrenada Bolivia. Juana disfruta de sue\u00f1o realizado y vive unos pocos a\u00f1os junto a Luisa, quien se alejar\u00e1 despu\u00e9s tras su matrimonio.<br \/>\nEn sus largos \u00faltimos a\u00f1os de miseria, en una pieza de un conventillo, se cuenta que Juana no hablaba, aunque hab\u00eda tomado en guarda a su sobrino Indalesio.<br \/>\nDespu\u00e9s de haber ganado 33 batallas liderando su ej\u00e9rcito de leales, despu\u00e9s de haber sido reconocida por Bol\u00edvar y concederle una pensi\u00f3n que a los dos a\u00f1os es ignorada, Juana muere a los 82 a\u00f1os el 25 de mayo de 1862 en Chuquisaca. La fecha no la ayuda: cuando su sobrino va a reclamar honras f\u00fanebres para la libertadora, le dicen que est\u00e1n muy ocupados con los festejos del aniversario. Sus restos fueron enterrados sin honores en una fosa com\u00fan, sin s\u00e9quito. S\u00f3lo la acompa\u00f1\u00f3 Indalesio.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/uncajonrevuelto.com\/wp-images\/juana.jpg\" alt=\"Monumento a Juana\" \/> <\/p>\n<p>Fuente: Graciela Batticuore, <strong>Juana Azurduy<\/strong>, en \u201cMujeres Argentinas\u201d, Editorial Alfaguara<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en las cercan\u00edas de Chuquisaca (en el entonces Virreinato del R\u00edo de La Plata) el 12 de julio de 1780. Sus padres fueron un hombre de dudoso linaje espa\u00f1ol y una madre ind\u00edgena. 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