CHARLOTTE BRONTË (1816-1855)

noviembre 7th, 2005

Como dice Ludovico, un fiel lector del Cajón Revuelto, en un comentario, las vidas de las hermanas Brontë son más de novela que de novelista…
Hoy les cuento la vida de Charlotte…

Charlotte

Cuando Charlotte tiene 14 años, su padre está enfermo y es necesario alejarla. Es enviada al colegio de Roe Head. Ese hecho marca fuertemente la vida de Charlotte porque le recuerda la ida de sus hermanas mayores a aquel colegio que las enfermó y las mató. Está aterrada, pero sabe que su deber es irse. Además del temor ante la partida, otro elemento debió ser decisivo en la inestabilidad de esta niña de 14 años: la menarca (aún hoy las niñas inglesas la llaman “la maldición”). Nadie nunca les había hablado a ellas de nada que tuviera que ver con la menstruación. Parte rumbo a Roe Head. No la pasa bien allí. Es discriminada por sus compañeras por la ropa pasada de moda que usa y por su tremenda miopía. Y para completar la humillación, las autoridades de la escuela la consideraron una ignorante ya que no sabía nada de lo que se consideraba la educación formal de una joven de esa época.

Sin embargo, allí conoce a Ellen y Mary, amigas que conservará por el resto de su vida, que supieron ver algo más en aquella niña de desdichada apariencia.

Estuvo en ese colegio un año. Después regresó a casa para seguir estudiando y enseñar a sus hermanas. Pero en 1835, la directora la llama para ocupar un puesto de maestra, llevando a Emily con ella. Pero ella odia ese trabajo y ese lugar, sólo quiere escribir. Entra en períodos de ausencia e hipocondría hasta tiene un profundo colapso nervioso. De modo que, a los 22 años y luego de haber trabajado dos años en Roe Head, es enviada a casa de regreso.
Los cuatro años siguientes fueron de un enorme crecimiento artístico y personal. Trabaja en varias casas como institutriz, escribe muchísimo y en 1840 se decide a enviar las primeras nouvelles a algunos editores firmando como C.B.

En 1842 quisieron abrir una escuela privada con Emily pero sin éxito.
De modo que para mejorar su francés, Charlotte y Emily ingresaron en un internado privado de Bruselas. Allí conoce a monsieur Heger y por primera vez en sus 26 años recibe atención y estimulación intelectual de parte de un hombre calificado, lo cual la lleva a enamorarse en silencio de aquel hombre.
Tanto Charlotte como Emily tienen un excelente desempeño y las contratan para quedarse a seguir estudiando francés a cambio de clases de inglés y música. Todo parecía perfecto pero la muerte de su tía, que se encargaba de la casa de la familia, las obligó a volver.

Pasado el tiempo, Emily se niega a regresar a Bruselas y quedó como administradora de la casa, pero Charlotte no podía estar más tiempo alejada de Heger. Madame Heger comienza a sospechar de que algo le sucede a Charlotte y deja de dirigirle la palabra, cosa que también hace Heger. Seis meses duró esta situación. Ella está convencida que Heger la quiere, odia a Madame Heger porque cree que ella es quien obstaculiza su unión. Pero todo queda en la imaginación de Charlotte. Las cartas que ella le escribe durante meses van a parar a la basura sin ser abiertas (se conservan porque Mme. Heger las rescató…). Finalmente ella entiende y acepta que su amor no es correspondido.

En otoño de 1845, el descubrimiento por Charlotte de los poemas de Emily las decidió a publicar un libro con las poesías de las tres hermanas, que se editó con el título Poemas por Currer, Ellis y Acton Bell (1846), empleando cada hermana las iniciales de su nombre en los seudónimos. Lo pagaron ellas, pero sólo se vendieron dos ejemplares.

Libro de poemas

Después, cada hermana se embarcó en una novela. La primera que se publicó fue «Jane Eyre» (1847), de Charlotte (pero aún bajo su seudónimo masculino), que tuvo un éxito inmediato, a pesar de las críticas despiadadas, que no hacían más que aumentar las ventas.

Como toda la obra de las hermanas, «Jane Eyre» es autobiográfica. Se arma con pedazos de su historia. En Londres no se hablaba de otra cosa que de esa novela, y los círculos literarios se devanaban los sesos para descubrir la identidad de los misteriosos hermanos Bell. Debido a la confusión sobre la autoría de las diferentes novelas, ellas mismas deciden develar su identidad, lo cual genera una explosión en Londres.

Portada 1 Portada 2 Portada 3

El año 1848 es fatal. Su hermano Branwell muere en septiembre de tuberculosis. Poco después Emily murió de la misma enfermedad y a principios del 49, muere Anne también de tuberculosis.
Sola con su padre en Haworth, Charlotte reanudó el trabajo. Es muy famosa y reconocida por grandes escritores de la época. Sigue produciendo y publicando (Shirley ,Villete y El profesor).

En 1852, y a pesar de haberse prometido mil veces que jamás se casaría, lo hace con el ayudante de su padre, Arthur Bell Nicholls, que fue el cuarto hombre en proponérselo. Él estaba profundamente enamorado de ella y ella aprendió a quererlo. Se podría decir que fue feliz por un tiempo, pero queda embarazada y eso desata un tremendo final. Releyendo la obra de Charlotte se puede comprender el temor profundo a los embarazos y la asociación inconsciente entre nacimiento y muerte (recordemos que la madre muere a causa de los múltiples partos). De modo que la neurosis aparece con toda su fuerza.
María, su madre, había muerto a los 38 años. Charlotte muere el 31 de marzo de 1855, unos días antes de cumplir los 39 años.

“Jane Eyre” fue llevada al cine en múltiples ocasiones, en versiones para cine y para televisión. La primera versión (y para mí la mejor de todas) es la que protagonizaron Orson Wells y Joan Fontaine

Jane Eyre -

William Hurt (bajo la dirección de Franco Zeffirelli) también fue el señor Rochester, aunque a años luz de Orson Wells. Y también hay una versión para televisión con Susan York y Geroge Scott como protagonistas que está muy bien.

Jane Eyre 2
Jane Eyre 3

A “Jane Eyre” también le llegó las versiones de musicales. Una con guión y letras de Rebecca Thompson-Duvall y Kari Skousen, y música de Bill Kilpatrick, del año 2000; y otra, con música de Paul Gordon, del mismo año.

Jane Eyre- Musical

Versiones más o menos logradas, quienes hemos leído “Jane Eyre” en nuestra adolescencia sabemos que la fascinación de sus páginas nunca podrá ser superada por ninguna versión, no?

Firma de Charlotte

LAS HERMANAS BRONTË

noviembre 6th, 2005

Hermanas Brontë

En la Inglaterra del siglo XIX, en una sociedad donde el papel de la mujer estaba muy delimitado, nacieron las hermanas Brontë. Charlotte, Emily y Anne se propusieron luchar contra su tiempo y dedicarse a la literatura, un campo vetado por aquel entonces a las mujeres.
Jane Eyre, Cumbres borrascosas y Agnes Grey, las tres obras más famosas de estas hermanas, fueron criticadas duramente en la época, pero no porque fueran malas o poco interesantes, sino porque a la mujer no se le atribuía la capacidad de destacar en el arte.

Pero comencemos por el principio…

Patrick Brontë y Maria Bradwell se casaron y tuvieron cinco hijas y un hijo entre 1813 y 1820.
Poco antes de que la más pequeña, Anne, cumpliera un año, María cayó en cama y luego de siete meses de tremenda agonía, murió a los 38 años. Aparentemente la causa de su muerte fue una infección en la pelvis producida por los embarazos sin interrupción.
Nadie les habló a los niños de la muerte de su madre, ni siquiera su tía Elizabeth que era soltera y a quien por lo tanto le correspondía cuidar de los enfermos de la familia. Fue a quedarse sólo unos meses, pero terminó viviendo con ellos 30, años hasta su muerte.
El silencio sobre la enfermedad y la muerte de la madre provocó reacciones en los chicos que se enfermaron severamente de escarlatina.

Transcurrido el tiempo de duelo por la muerte de su esposa, el reverendo Patrick empezó a preocuparse por el futuro de sus hijas. Con Branwell, el varón, no había problemas, él se sentía capacitado para educarlo. Pero para las hijas, para quien descartaba el oficio de modista o vendedora, sólo quedaba la enseñanza. La escuela que conocía y a la que habían asistido por un tiempo las hijas mayores, María y Elizabeth, sobrepasaba su presupuesto (para cinco niñas). Al poco tiempo se abrió una nueva escuela destinada a niñas necesitadas y el reverendo vio solucionado su problema.
El director de la escuela de Cowan Bridge tenía creencias calvinistas y por lo tanto era de una rigidez y una falta de cuidado en este mundo que produce terror. Aquel era un antro de muerte (que quedaría perfectamente reflejado en la novela que haría famosa a Charlotte, Jane Eyre). Hacía allá partieron, en julio de 1824, María y Elizabeth convalecientes de sarampión. Charlotte y Emily se habían contagiado de modo que su partida se pospuso unas semanas.
En la escuela, María se enfermó de tuberculosis, y no sólo nadie se ocupó de su salud sino que recibió un trato humillante en los salones helados de la escuela.
Nadie le avisó al padre que su hija agonizaba. Unas semanas después, María regresaría a su casa a morir. Elizabeth la seguiría, también enferma de tuberculosis al poco tiempo.
Charlotte y Emily despedían en poco tiempo a sus dos hermanas mayores. María, que había sido la figura materna, fue llorada para siempre.

Después de enterrar a sus dos hijas mayores, el reverendo Patrick tomó consciencia de que esa escuela era un lugar peligroso. Así que envió por Charlotte y Emily y durante los seis años siguientes los niños no salieron de su casa más que para dar cortos paseos por los páramos de los alrededores.

En su cuartito y entre sus papeles encontraron toda la diversión, el soporte y la amistad que necesitaban.
Tanto Branwell como las niñas tenían libre acceso a todos los libros de la casa (que eran muchísimos) ya que los protestantes propiciaban la educación de las mujeres. Los periódicos eran otra fuente de información importante.

De todos aquellos libros y periódicos se nutrían las mentes de los hermanos Brontë. Transformaron, en su imaginación, unos soldados de madera en personajes de una serie de historias que escribieron sobre el reino imaginario de «Angria», propiedad de Charlotte y Branwell y el de «Gondal», que era el de Emily y Anne. Se conservan un centenar de cuadernos escritos a mano, iniciados en 1829, de las crónicas de Angria, pero ninguno de la saga de Gondal, iniciados en 1834, a excepción de algunos poemas de Emily. Eran libritos en miniatura, que escribían con una letra minúscula que sólo puede leerse con lupa. La relación de estos relatos con las novelas que después escribieron sigue siendo de gran interés para los eruditos.
La imaginación y la escritura cumplieron, especialmente en las hermanas, una verdadera función catártica y de autoanálisis.

Hasta aquí la historia compartida, de a poco, les voy a ir contando más cosas de las tres hermanas Brontë, Charlotte, Emily y Anne…

Pero mientras tanto, les recomiendo una película francesa de 1979 basada en la vida de estas tres mujeres: «Las hermanas Brontë» dirigida por André Techine y con el siguiente reparto de superlujo:
Isabelle Adjani …. Emily Brontë
Marie-France Pisier …. Charlotte Brontë
Isabelle Huppert …. Anne Brontë
Pascal Greggory …. Branwell Brontë

Afiche 1

Es una película larga, un poco oscura y un poco lenta, pero me parece que retrata el clima, el ambiente que por lo menos yo siempre me imaginé de esa época. Las actuaciones son excelentes. Ojalá la encuentren.

Afiche 2

SÉ TODOS LOS CUENTOS

noviembre 4th, 2005

Les dejo un bello poema de León Felipe. Espero que les guste:

Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.

León Felipe

BRUJAS

noviembre 3rd, 2005

Escultura de arena, Sitges - Septiembre 2005 - Foto Marcelo Aurelio

Se dice que es una bruja:
La que tiene el poder sobre su propia vida.
La que dicta sus propias reglas.
La que no quiere rendirse ante la abnegación.
La que no admite ninguna autoridad mayor que la suya propia y es más fiel a sí misma que a ninguna otra abstracción.
La que no está domada.
La que transforma la energía.

«Haz lo que quieras, sin dañar a nadie»

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