LOS GESTOS

octubre 2nd, 2005

«(…) Si a partir del momento en que apareció en el planeta el primer hombre pasaron por la tierra unos ochenta mil millones de personas, resulta difícil suponer que cada una de ellas tuviera su propio repertorio de gestos. Desde un punto de vista aritmético esto es sencillamente imposible. No hay la menor duda de que en el mundo hay muchos menos gestos que individuos. Esta comprobación nos lleva a una conclusión sorprendente: el gesto es más individual que el individuo. Podríamos decirlo en forma de proverbio: mucha gente, pocos gestos (…).
Y es que el gesto no puede ser considerado como una expresión del individuo, como una creación suya, ni siquera puede ser considerado como un instrumento; por el contrario, son más bien los gestos los que nos utilizan como sus instrumentos, sus portadores, sus encarnaciones (…).»

En La inmortalidad de Milan Kundera

¿VIDA DESHECHA?

septiembre 30th, 2005

Me pregunto: ¿quién le dijo a la gente que cuando alguien se separa su vida se “deshace”?
Lo pregunto porque cuando una mujer (o un hombre) se casan o se juntan o se amontonan por segunda vez, la gente dice que «rehizo su vida».

A mí me suena tan tan tan feo… ¿a ustedes?

UN HOMBRE OPINABA SOBRE LA EDUCACIÓN DE LAS MUJERES…

septiembre 29th, 2005

El señor en cuestión se llamaba Edward Clarke y era médico de la Universidad de Harvard, allá por 1870.

Escribió un libro que se llamó «Sex in education».
Lean, qué delicias dijo este señor de Harvard: «El desarrollo intelectual de las mujeres se logra sólo a un alto costo de su desarrollo reproductivo: en la medida en que el cerebro se desarrolla y se accede a la lógica, los ovarios encongen». Parece un chiste, no? Pues no lo es. Está publicado y todo!!!

También decía que la salud de las mujeres, y por ende el futuro de la “raza” y de la nación, se estaba echando a perder por la dedicación intensiva de las jóvenes al estudio.

En fin…

SONYA KOVALESVSKAYA

septiembre 29th, 2005

Sonya Kovalevskaya

Nació en 1850 y murió en 1891. Fue una valiente matemática rusa, luchadora contra los prejuicios de su época.
La sociedad rusa de mediados del siglo XIX consideraba que la educación apropiada para una señorita no debía ir más allá de reunir los conocimientos necesarios para actuar en sociedad, llevar la casa y dedicarse al cuidado de los hijos. Sonya se vio obligada a realizar un matrimonio de conveniencia, que le permitió viajar por Europa y adquirir conocimientos matemáticos.

«Es una mujer que me ha hecho renegar de mis propias palabras. Que no se quite el sombrero, porque sin él es una mujer muy peligrosa». El célebre químico Bunsen le escribió esta nota a Weierstrass, advirtiendo al matemático sobre la posibilidad de quedar fascinado por la belleza de Sonya Kovalesvskaya, una de las más insignes matemáticas de la historia. Sonya utilizaba el sombrero en ocasiones para ocultar sus ojos de forma que su interlocutor pudiera escucharla sin perder la concentración. Pero el genial Weierstrass quedó cautivado por los conocimientos y la inteligencia de Sonya, y no le quedó más remedio que tomarla como alumna particular, ya que ninguna universidad aceptaba a una mujer en matemáticas.

Sin embargo, en 1884 fue invitada como conferencista a la Universidad de Estocolmo. En 1888 la Academia de las Ciencias de París le concedió un importante premio por un trabajo sobre rotación de un sólido alrededor de un punto fijo. Por fin en 1889 fue nombrada profesora, gracias a su extraordinario talento matemático y al espíritu abierto de la Universidad de Estocolmo (que con este hecho se convirtió en la primera universidad en aceptar a una mujer para la cátedra de matemáticas).

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