LAS HERMANAS BRONTË

noviembre 6th, 2005

Hermanas Brontë

En la Inglaterra del siglo XIX, en una sociedad donde el papel de la mujer estaba muy delimitado, nacieron las hermanas Brontë. Charlotte, Emily y Anne se propusieron luchar contra su tiempo y dedicarse a la literatura, un campo vetado por aquel entonces a las mujeres.
Jane Eyre, Cumbres borrascosas y Agnes Grey, las tres obras más famosas de estas hermanas, fueron criticadas duramente en la época, pero no porque fueran malas o poco interesantes, sino porque a la mujer no se le atribuía la capacidad de destacar en el arte.

Pero comencemos por el principio…

Patrick Brontë y Maria Bradwell se casaron y tuvieron cinco hijas y un hijo entre 1813 y 1820.
Poco antes de que la más pequeña, Anne, cumpliera un año, María cayó en cama y luego de siete meses de tremenda agonía, murió a los 38 años. Aparentemente la causa de su muerte fue una infección en la pelvis producida por los embarazos sin interrupción.
Nadie les habló a los niños de la muerte de su madre, ni siquiera su tía Elizabeth que era soltera y a quien por lo tanto le correspondía cuidar de los enfermos de la familia. Fue a quedarse sólo unos meses, pero terminó viviendo con ellos 30, años hasta su muerte.
El silencio sobre la enfermedad y la muerte de la madre provocó reacciones en los chicos que se enfermaron severamente de escarlatina.

Transcurrido el tiempo de duelo por la muerte de su esposa, el reverendo Patrick empezó a preocuparse por el futuro de sus hijas. Con Branwell, el varón, no había problemas, él se sentía capacitado para educarlo. Pero para las hijas, para quien descartaba el oficio de modista o vendedora, sólo quedaba la enseñanza. La escuela que conocía y a la que habían asistido por un tiempo las hijas mayores, María y Elizabeth, sobrepasaba su presupuesto (para cinco niñas). Al poco tiempo se abrió una nueva escuela destinada a niñas necesitadas y el reverendo vio solucionado su problema.
El director de la escuela de Cowan Bridge tenía creencias calvinistas y por lo tanto era de una rigidez y una falta de cuidado en este mundo que produce terror. Aquel era un antro de muerte (que quedaría perfectamente reflejado en la novela que haría famosa a Charlotte, Jane Eyre). Hacía allá partieron, en julio de 1824, María y Elizabeth convalecientes de sarampión. Charlotte y Emily se habían contagiado de modo que su partida se pospuso unas semanas.
En la escuela, María se enfermó de tuberculosis, y no sólo nadie se ocupó de su salud sino que recibió un trato humillante en los salones helados de la escuela.
Nadie le avisó al padre que su hija agonizaba. Unas semanas después, María regresaría a su casa a morir. Elizabeth la seguiría, también enferma de tuberculosis al poco tiempo.
Charlotte y Emily despedían en poco tiempo a sus dos hermanas mayores. María, que había sido la figura materna, fue llorada para siempre.

Después de enterrar a sus dos hijas mayores, el reverendo Patrick tomó consciencia de que esa escuela era un lugar peligroso. Así que envió por Charlotte y Emily y durante los seis años siguientes los niños no salieron de su casa más que para dar cortos paseos por los páramos de los alrededores.

En su cuartito y entre sus papeles encontraron toda la diversión, el soporte y la amistad que necesitaban.
Tanto Branwell como las niñas tenían libre acceso a todos los libros de la casa (que eran muchísimos) ya que los protestantes propiciaban la educación de las mujeres. Los periódicos eran otra fuente de información importante.

De todos aquellos libros y periódicos se nutrían las mentes de los hermanos Brontë. Transformaron, en su imaginación, unos soldados de madera en personajes de una serie de historias que escribieron sobre el reino imaginario de «Angria», propiedad de Charlotte y Branwell y el de «Gondal», que era el de Emily y Anne. Se conservan un centenar de cuadernos escritos a mano, iniciados en 1829, de las crónicas de Angria, pero ninguno de la saga de Gondal, iniciados en 1834, a excepción de algunos poemas de Emily. Eran libritos en miniatura, que escribían con una letra minúscula que sólo puede leerse con lupa. La relación de estos relatos con las novelas que después escribieron sigue siendo de gran interés para los eruditos.
La imaginación y la escritura cumplieron, especialmente en las hermanas, una verdadera función catártica y de autoanálisis.

Hasta aquí la historia compartida, de a poco, les voy a ir contando más cosas de las tres hermanas Brontë, Charlotte, Emily y Anne…

Pero mientras tanto, les recomiendo una película francesa de 1979 basada en la vida de estas tres mujeres: «Las hermanas Brontë» dirigida por André Techine y con el siguiente reparto de superlujo:
Isabelle Adjani …. Emily Brontë
Marie-France Pisier …. Charlotte Brontë
Isabelle Huppert …. Anne Brontë
Pascal Greggory …. Branwell Brontë

Afiche 1

Es una película larga, un poco oscura y un poco lenta, pero me parece que retrata el clima, el ambiente que por lo menos yo siempre me imaginé de esa época. Las actuaciones son excelentes. Ojalá la encuentren.

Afiche 2

SÉ TODOS LOS CUENTOS

noviembre 4th, 2005

Les dejo un bello poema de León Felipe. Espero que les guste:

Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.

León Felipe

BRUJAS

noviembre 3rd, 2005

Escultura de arena, Sitges - Septiembre 2005 - Foto Marcelo Aurelio

Se dice que es una bruja:
La que tiene el poder sobre su propia vida.
La que dicta sus propias reglas.
La que no quiere rendirse ante la abnegación.
La que no admite ninguna autoridad mayor que la suya propia y es más fiel a sí misma que a ninguna otra abstracción.
La que no está domada.
La que transforma la energía.

«Haz lo que quieras, sin dañar a nadie»

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